Cientos de operaciones por minuto

Ésta es la segunda vía que ofrece el Gladmin para vender con agilidad al público en general. La primera quedó explicada en el tema de facturación en la venta anónima.

Es un proceso que consiste en adjudicarle la operación a un cajero(a) identificado que recibe un fondo de trabajo con el cual abre su caja. Entonces el cajero, durante un periodo de tiempo dado, procede a hacer operaciones de venta, leyendo con el lector de códigos de barra o el captador de chips de productos, cada producto del nuevo cliente. Al terminar cada operación, cobra mediante alguna forma de pago simple o combinada y emite la nota o tícket de venta.

Ese tícket se emite con un número único y una fecha. En caso de que el comprador requiera factura, ésta es emitida en el mismo programa de facturas, separándola del resto de las nota anónimas que también podrían haberse estado llevando al cabo en alguna otra parte de la empresa.

Los productos son descontados del almacén al momento mismo de hacerse la nota y comprometerse la recepción de monetario.

Funcionalidades extendidas

El sistema está listo para activar las funcionalidades que se escojan: venta por tarjeta de crédito de la empresa, venta con registro para ganar puntos, venta para entrega a domicilio, etc. Las funcionalidades se pueden extender con sólo definir con exactitud los elementos involucrados en cada caso en particular. En el Gladmin ya sabemos que en la región, los empresarios son todos ellos innovadores.