Recepción no es contabilidad

En alguna obtusa parte del planeta, alguna mente no privilegiada creyó que el contar las unidades que vienen en una compra es algo que puede (o debe de) hacerse al mismo tiempo que se revisa el precio, el costo, el margen, el trato con el proveedor, etc. Pero en el Gladmin nos dimos cuenta de que eso sería una total aberración y corregimos la imperfección de raíz.

El primer paso, la cuenta de lo que llega, la identificación de que lo que entrará al almacén no es nada que tenga que ver con los costos o los márgenes o los precios de venta o lo que se ha negociado o pedido. No. Jamás. En el Gladmin aplicamos la filosofía -que ha probado generar la mayor exactitud entre sistema y realidad en cuanto a inventarios- de que quien cuenta las unidades de lo que se compra e identifica con exactitud lo que está entrando a un almacén, no tiene que saber nada de facturas, costos o precios o márgenes.

Plena identificación

En el Gladmin la lectura de entrada de productos a cualquier almacén puede hacerse por todos los métodos imaginables. Y todos esos métodos, como habríamos de suponer, están dirigidos a causar validación y exactitud en el trabajo de recibir lo que entra al almacén. Si no identificamos bien lo que está entrando, ¿cómo podemos esperar que pueda existir un inventario correcto?

La lectura de los productos puede hacerse: 1) por código de barra, 2) por identificador único del producto (número interno del Gladmin), 3) por la clave del fabricante con ese producto, 4) por alguna parte de la descripción del producto, 5) por alguna combinación de esos elementos, 6) por algún número de serie previamente capturado, 7) por la marca más el modelo, etc. Si un producto no está al tratar de encontrarlo por estos métodos, el asunto queda fuera del ámbito del recepcionista en almacén.

Supervisión del trabajo de entrada

Una entrada a inventario es algo que debe de ser supervisado por más de una persona. El proceso de entrada nos permite imprimir una hoja de verificación y pasársela a otra persona para que sea esa segunda persona la que haga coincidir la entrada con la realidad. Y pueden estar seguros de que cuando ha sido el casí, así ha sucedido. Cuando se autoriza una lectura como entrada definitiva, estamos ante un evento que ha quedado plenamente validado por varias personas.

Programa especializado para la tarea

Los almacenistas tienen una misión muy especial y muy delicada. Es justo entregarle un programa que realmente los ayude eficientemente -y con sencillaez- a hacer su trabajo con éxito cada vez. Eso es lo que se persigue con la aplicación del Gladmin llamada "Manejo de Productos". Es un programa hecho espcialmente para permitir con exactitud constante todo lo que tiene que ver con el movimiento de los artículos entre diferentes áreas de la empresa. El almacenista no tiene por qué darle vuelta al sistema para encontrar su aplicación. Ésta puede ser, desde el primer día de su instalación, el ícono que siempre verá para con un simple clic comenzar a hacer su trabajo.