La documentación legal digital

La informatización de la vida cotidiana ha llegado a los cobradores de impuestos. Hoy las empresas tienen que pagar cada día más impuestos que sirven para atender necesidades crecientes de las sociedades. Entonces, ¿por qué no hacer las cosas más fáciles para cubrir ese requisito?

Hay países (México, Chile y otros) en donde los gobiernos han hecho bien las cosas en cuanto a modernización de sus sistemas, y están haciéndole al ciudadano un tantito más fácil la actividad de pagar impuestos. Los gobiernos desean tener cada vez un control mayor sobre lo que realmente deben de cobrar en impuestos. En esto, el Gladmin contribuye con los dos lados: por un lado asegura que lleguen las cantidades correctas al Gobierno y por otra facilita el control para que el pago se haga como y por las cantidades que marca la ley.

La documentación digital es, para el Gladmin, una prolongación natural de su diseño integral. Cuando se solicita por primera vez la emisión de la facturación digital, resulta que el Gladmin tenía en forma intrínseca a su diseño ¡todos y cada uno de los requisitos legales! Las piezas van cayendo en forma suave y "natural" al lugar que les corresponde.

Se ahorra mucho más que el papel

Es obvio que cuando no es necesario imprimir "formas preimpresas", que pueden ser sólo desperdicio, vamos a tener un costo directo menos de inmediato. Pero los beneficios de la facturación electrónica van mucho más allá de la sola impresión en papel preimpreso. Veamos.

La factura es un objeto digital que puede ser impreso o bien guardado en un medio magnético u óptico. Lo que vale es el certificado de seguridad que garantiza su origen con una solidez de confiabilidad mucho mayor que la de una firma caligráfica. Es varios millones de veces más difícil lograr un fraude digital con facturas que lograrlo con firmas caligráficas.

Entonces, además de ahorrarnos el papel para imprimirlo, nos ahorramos el lugar para almacenar ese papel.

Y si enviamos la factura por e-mail, nos ahorramos el transporte y las entregas con espera. Y claro, si nos pagan, además, por transferencia bancaria (pero con el Gladmin de método informativo) ¡entonces el mundo será mucho mejor para todos!