Fórmulas jerárquicas sin fin
En el Gladmin las cosas sólo tienen como límite lo que soporta la memoria de los equipos en los que funciona. Por ejemplo, en el caso de las tarjetas que forman las fórmulas de los productos compuestos, ¡no hay límites ni de profundidad ni de complejidad!
Por otra parte, el producto que se manipula es indistintamente un básico o un compuesto relativamente sencillo o un compuesto con decenas de compuestos que a su vez lo son de otros compuestos. Claro, el Gladmin tiene el diseño para "darse cuenta de" lo que es imposible: que un producto compuesto se contenga a sí mismo o contenga compuestos que lo contienen. Esto es tan imposible en la realidad como queda validado por el Gladmin.
Esto es sólo un método (el más completo) para el costeo de cualquier presupuesto que requiere de todo, incluyendo otros productos también compuestos que tendrán que desglosarse para el efecto de las compras para la obra.
Del presupuesto a la cotización
La construcción o las industrias especializadas requieren agilidad para cotizar. Pero no pueden hacerlo sin bases reales para cotizar. El Gladmin se basará en los costos existentes o bien en los costos estimados que se le proporcionen, pero no permitirá partida alguna sin costo cuando de la elaboración de tarjetas para compuestos y su inclusión en cotizaciones se trate.
Conforme un producto compuesto se prepara -se le agregan "tarjetas"-, el sistema de inmediato considera los precios unitarios de los productos básicos o compuestos que lo componen. El usuario puede parametrizar los porcentajes de ajuste antes de conocer sus costos y emitir esa visión de lo que le permitirá dar una cotización de valor para todos.
De la cotización a la venta y a la producción
Las cotizaciones de obra especial o bien de productos de línea, no tienen por qué ser diferentes del plano real de producción. Si se cuenta ya con todo lo necesario para la expedición de una cotización, es señal de que ya se tien lo necesario para emitir una orden de producción, misma que generará órdenes de compra para satisfacer lo que la nueva obra el producto de línea requerirán para su producción sin obstáculos. Ya sabemos que el peor obstáculo es no contar con el material necesario cuando la mano de obra está sólo en espera de que eso suceda.
Operaciones industriales con utilidades justas
Los negocios no están hechos para perder o para hacer perder a los clientes. Controlar con eficiencia los costos y los procesos de producción es el óptimo medio para relaciones en las que todos ganan. Las "estimaciones" basadas en conjeturas pueden hacerle perder a una parte o a otra, y, cuando alguien pierde, perdemos todos.