No es lo óptimo pero...

No nos entusiasma mucho el uso del teléfono para fincar pedidos de lo que sea. Pero si alguien tiene la paciencia de usar ese método y la empresa lo ofrece, la aplicación del Gladmin para registrar los pedidos es el punto perfecto para agilizar las cosas y evitar errores al máximo.

Reparto controlado por el sistema

Los que reciben los pedidos sólo tienen que hacer su parte del trabajo para tenerlos listos para el reparto, la entrega y la cobranza. El sistema se encarga de todo lo demás, incluyendo la administración de los repartidores. Y lo que sucede en la entrega, se liquida en caja, que es cuando el repartidor queda nuevamente liberado para las próximas entregas.

Este mismo criterio se usa para la satisfacción de los servicios solicitados vía WEB. 

Es más fácil con base existente

Claro está que el diseño del Gladmin tratará de inculcar en el usuario la muy buena, valiosa y eficiente costumbre de enriquecer la base de datos con todas las entidades con las cuales la empresa ha tenido negocios exitosos, sin importar el monto de éstos. Los clientes satisfechos regresan. Los clientes que se llevan una impresión mediocre del negocio, está muy "mediocre" que regresen, ¿no cree?

La información clara evita problemas y aumenta la calidad del servicio. La información inexacta es el camino para el mal servicio y la pérdida de clientes.

Gladmin es un diseño para ganar clientes, ser deseable para los proveedores y crecer como empresa.